Desafíos fiscales en cripto ante nueva regulación global
Resumen
Usuarios de criptoactivos reportan dificultades significativas para cumplir con obligaciones fiscales ante el aumento de transacciones on-chain.
El Marco de Reporte de Criptoactivos (CARF) implementado por 48 países desde enero de 2026 busca cerrar vacíos en la supervisión fiscal, creando nuevas exigencias para los inversores 2026: año clave para adopción institucional de cripto.
La brecha entre expectativas regulatorias y capacidad práctica de cumplimiento podría resultar en sobrepagos significativos o sanciones para inversores con alto volumen de transacciones.
Los inversores con alta actividad en múltiples blockchains enfrentan riesgos sustanciales. Las herramientas actuales no logran procesar eficientemente transacciones complejas, resultando en potenciales sobrepagos que un caso estima entre $15,000-$30,000.
La implementación global del CARF está forzando un cambio paradigma. Quienes no desarrollen sistemas sofisticados de registro y cálculo fiscal enfrentarán no solo costos adicionales, sino posibles disputas con autoridades fiscales. Para el mercado hispanohablante, esto es particularmente relevante considerando las estrictas regulaciones de Hacienda en España y las particularidades de las jurisdicciones latinoamericanas.